PISO ESTACIÓN
Plaza de la Pedrera 1, Tarrragona
Este piso era de mis abuelos. Éste se encontraba totalmente destrozado por una antigua inquilina y el presupuesto del que disponía era más que ajustado. Pero mi objetivo era claro, debía reformarlo integralmente y crear un hogar para poder alquilarlo a estudiantes, aprovechando su cercanía a la estación de trenes de Tarragona.
El diseño debía ser atemporal pero a la vez divertido, juvenil y llamativo para que atrapara la mirada de futuros inquilinos. La base es neutra, formada por el blanco y un tono taupe/arena. El negro aparece como pequeñas pinceladas en forma de mecanismos eléctricos, luminarias, pomos, espejo y electrodomésticos aportando elegancia y contraste. El color más potente es el terracota, éste lo usé en la entrada para crear un ambiente diferenciado acortando visualmente la longitud del pasillo así como en taburetes y sillas de estudio. El verde oscuro lo usé para diferenciar el dormitorio principal y para dar un toque de color en el baño a través de los apliques que acompañan el espejo.
Reutilicé armarios que ya no necesitaba al mudarme a Tarragona, compré lámparas en Wallapop, una lámpara de pie de segunda mana que le di otra vida simplemente pintándola, compré mucho en IKEA e incluso en Aliexpress (como los apliques del baño), construí los escritorios y la mesa de café del comedor con tableros que me cortaron a medida en Leroy Merlin y yo misma pinté el cuadro del comedor con un lienzo de un cuadro que me acompañó en mi adolescencia y que ya me había aburrido de él.
Doté la cocina de una placa de inducción con un sistema de extracción de humos integrado con el objetivo de prescindir de la típica campana y así poder ubicar una luminaria LED lineal que asumiera todo el protagonismo.























